David Bowie, quien falleció el pasado 10 de enero luego de batallar contra el cáncer, repartió sus bienes entre las personas que él más apreciaba.

Según el New York Times, Bowie preparó su testamento en el 2004 y en él pide ser cremado y que sus cenizas sean esparcidas en la isla de Bali, Indonesia. Luego The Guardian informó que se hizo tal cual él pidió en el documento y se incluyó una ceremonia budista.

Su fortuna de 100 millones de dólares aproximadamente fue dejada a su familia y amigos. Su departamento en SoHo se lo dejó a quien fue su esposa, Iman Abdulmajid Jones. El 50% de su fortuna también se lo dejó a Iman, el 25% a su hijo Duncan Jones y el otro 25%, además de su casa de montaña en Ulster County en Nueva York, a su otra hija Alexandria Zahra Jones. Marion Skene, niñera de Duncan, recibirá 1 millón de dólares, y Corinne “Coco” Schwa, su asistente personal, recibirá 2 millones y sus acciones en la compañía Opossum Inc. 

 

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